La llamada



La señal neutra

Lo primero es hacerle entender que se tiene que fijar en ti “dar su atención” en algunos momentos puntuales, cuándo se lo requieras, y para ello, elije un sonido que le sea nuevo a tu perro (un chasquido, un silbato, un estallido, lo que quieras), pero, tiene que ser algo que puedas reproducir fácilmente y que sea lo menos variable posible.

Empieza con comida

Acércate a tu perro y a la vez que haces el chasquido (sonido) le entregas un premio. El que más le guste. Repite este ejercicio durante muchos días con por lo menos tres repeticiones diarias. Empezaremos a trabajar sin distracciones.  

El tiempo de trabajo en esta fase es proporcional a la edad del perro y al nivel de fiabilidad en la llamada: un cachorro necesitará menos tiempo que un perro joven, que necesitará menos que un perro adulto. 

Complemento:
Una vez trabajado este ejercicio, elijo otro sonido – de mucho mayor tono e intensidad para trabajar a largas distancias y ocasiones especiales (lo explicaré más adelante en el paso 4). El procedimiento es el mismo pero el proceso es mucho más rápido.

La señal “aquí”

Elije una señal para la llamada (Aquí). Si ya llevas mucho tiempo utilizando esa palabra y aun no has logrado una buena llamada mejor elige otra (Ven, Come, la que quieras….)

Ejercicio: 
Distribuye premios por la casa, en TODAS las habilitaciones dónde el perro vaya pasar, desde que no esté a su alcance ni a vista. El siguiente paso es empezar la llamada dentro de casa intercambiando de habitación, el proceso es sonido+aquí  (el perro viene) premio de comida. Puedes mezclarlo con el nombre del perro sonido+Rex+aquí o nombre+chasquido+aquí al principio desde pocos metros de distancia.

Este ejercicio es muy bueno para perros que tengan su nombre “gastado”, por ejemplo en casas con niños, en las que le están llamando al perro una y otra vez, llega un punto en el que el perro ya ni mira al escuchar su nombre ni mucho menos acude.

El chasquido que significa “dame tu atención” y es algo nuevo para él, será un recurso muy valioso sobretodo para situaciones difíciles.

Tras varias repeticiones, cuando el perro responda correctamente al chasquido (dirigiéndose hacia ti) empiezas hacer lo mismo de antes, repitiendo el sonido una y otra vez, sin más, y sin premiarle adecuadamente, éste también perderá su eficacia y en un corto plazo dejará de funcionar. Dosifícalo. Pocas repeticiones al día son suficientes. 

Una vez lograda la llamada dentro de casa sin distracciones, empezamos a trabajar niveles bajos de dificultad (tele encendida, ruidos varios, otros perros cerca..) y tras lograr la llamada dentro de casa con un porcentaje de aciertos del 100% es hora de intentarlo en la calle.

Salida a la calle

Le sacamos con una correa larga, a un sitio dónde el perro conozca, que tenga los mínimos niveles de distracción (pocos o ningún perro alrededor, nada de animales silvestres).
Pisamos la correa y cuando el perro mire hacia otro lado o intente ir hacia el sentido opuesto le hacemos el chasquido. El simple hecho de que gire un poco la cabeza es razón para premiarle, le diremos “MUY BIEN” con entusiasmo para reforzar la conducta de prestarnos la atención. Si el perro se volvió hacia nosotros y/o vino en nuestra dirección mucho mejor. Tras este primer intento, puedes premiarle con algo de mucho valor para él, sea comida, sea juguete.

A continuación haremos lo mismo de antes dando unos pasitos hacia atrás chasquido+aquí seguido de premio. Si el perro se pone muy nervioso quédate parado, inmóvil, hasta que se tranquilice. Ten paciencia, hay perros que se sobrexcitan demasiado en la calle, pero, si te quedas parado sin moverse en algún momento él se dará por vencido y se calmará. En este instante – y no antes – le dices su nombre+sonido y cuando te mire le sueltas la correa.

La idea es que el chasquido nos sirva para llamar su atención en momentos puntuales, ya que la acción es nombre+aquí.

Prepararemos una “ofrenda especial” de comida además de su juguete favorito, incluso un juguete nuevo, que suene, que sea algo que le pueda encantar.  Si el perro no quiere venir porque hay algo más interesante en la calle, en esa hora sacamos el “bonus” para lograr que, como mínimo, nos preste atención.

Si estamos con un cachorro, dónde todo es novedad, debemos movernos rápido hacia el otro lado, tirarnos al suelo, dar palmitas, hacer algo para llamarle la atención.

No malgastes su NOMBRE, ni la señal de AQUÍ

  • Decir lo mismo 4 veces es peor porque estás enseñándole cuantas veces aguantas antes de ir a por él.  
  • Si el perro esta muy alterado (excitado) echa unos cuantos premios al suelo para que los olisquee.
  • Las sesiones deben ser muy cortas.
  • Según vaya pasando el tiempo, prueba varios entornos.


El Recurso “HAICH”

Para momentos puntuales, durante el paseo, cuándo vemos que hay un peligro o algo que queremos evitar (por ejemplo que se cruce con otro perro u otro animal), hay una técnica que funciona bastante bien que es la de dar media vuelta e ir hacia el lado opuesto.

Exportado de otras disciplinas (en este caso, artes marciales), el sonido de HAICH (u otro que más te guste) implica un cambio de dirección, esto se puede enseñar como una habilidad canina nueva de muchas maneras, nosotros elegimos enseñar este movimiento cuándo montamos en bici o salimos a correr con nuestro perro, de modo que cada vez que cogemos una ruta diferente de la que nos dirigimos decimos en buen tono HAICH y damos media vuelta.

Debido a que estamos trabajando a distancia, utilizaremos un tono más alto y más fuerte de lo habitual para marcar bien el mensaje que queremos trasmitir sin que ello implique enfado o nerviosismo.

La ventaja de enseñarlo de esta manera es que no necesitamos utilizar ningún tipo de premios (nada de comida o juguetes) ya que el refuerzo para el perro es seguir haciendo ejercicio y divirtiéndose con nosotros además de no perderse.

NO conviene ABUSAR de este tipo de SEÑAL si realmente no se hace el cambio el cambio de dirección con lo que si lo usamos como recurso es conveniente amagar con salir corriendo o algo similar para que no pierda su eficacia.

Por otro lado, debemos ser rigurosos cuándo estamos haciendo ejercicio en seguir nuestra ruta independientemente de que el perro se despiste con alguna distracción, absteniéndonos en la medida de lo posible de ir a buscarlos y esperar que sea él que nos siga con el único recurso de la llamada.

Claves para el ejercicio de la llamada:

  1.  Al principio, sólo le llamaremos cuando estemos seguros de que el perro va a venir.  Una llamada 100% efectiva requiere mucho tiempo, mucho trabajo y mucha paciencia.
  2.  Jamás le llames para regañarle, de esa manera el perro asociará tu llamada con algo negativo para él y no vendrá. Si ya lo has hecho (o si es lo que haces) habrá que empezar de cero, creando nuevas asociaciones a la llamada.
  3. Al principio no le llames para algo que sea desagradable para él como por ejemplo los cepillados y los baños (si no le gusta / no está acostumbrado).
  4. Reserva premios y recompensas especiales para cuando vayas empezar a trabajar en la calle con él, lo que tú le vayas a dar tiene que valer más a pena que todo lo que se encuentre en el parque, por ejemplo. Si no existe una buena vinculación afectiva entre vosotros, este es sin duda otro aspecto que deberá ser tenido en cuenta.
  5.  Se recomienda utilizar una correa larga para empezar a trabajar en exteriores, especialmente si queremos prevenir cualquier incidente que pueda desagradarnos como por ejemplo que se escape.
  6.  Con el tiempo el perro aprenderá a acudir a la llamada aunque no hayan premios, por ello, debemos revisar la relación con el perro asegurándonos que el vínculo entre perro y dueño es muy fuerte y estable. Si el vínculo está deteriorado será más difícil que el perro obedezca.
  7. Si el perro acude a la llamada pero queremos incrementar su motivación, haremos que persiga el premio corriendo detrás de nosotros o bien lo esparcimos por el suelo para que lo tenga que buscar olisqueando o también le lanzamos al aire para que el perro lo coja al vuelo.
  8. Una buena opción es esconder distintos tipos de premios por la casa o incluso en nuestros bolsillos, así lograremos mejores resultados en la llamada acelerando el proceso.


Tras haber enseñado una llamada fiable, debemos escoger el momento adecuado para llamarles disminuyendo así la probabilidad de error.  Este ejercicio puede ser muy difícil de lograr frente a determinados estímulos como por ejemplo gatos, conejos y otros animales o incluso niños o coches en movimiento, ten paciencia y si tienes problemas consulte un especialista.

Los perros que no tengan todas sus necesidades básicas cubiertas NO acudirán a tu llamada. Recuérdalo.


 IMPORTANTE para el ENTRENAMIENTO

  • Es fundamental que las sesiones de entrenamiento sean CORTAS. Más repeticiones y más tiempo de entrenamiento no garantizan en absoluto que el resultado sea mejor.
  • Intercalar las sesiones de entrenamiento con sesiones de juego.
  • Mucho cuidado con el estrés que puedas producir en el perro, aprende las SEÑALES DE CALMA de los perros para lograr una mejor comunicación con él.


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